sábado

La Contadora De Estrellas







Soy una contadora de estrellas.
Sí, de esos puntitos blancos
brillantes y enanos
que en las noches sin luna
se ven más grandes y claros.
¿Te parece, amor, extraño?

Ah!... y también cuento cometas,
meteoros, luceros…
y todos los objetos raros
que de vez en cuando
se cruzan ante mis ojos
cuando te estoy amando.

Puedo pasarme horas
contando estrellas.
En algunas noches claras
¡hay tantas! que no acabo.
Y me sorprende la madrugada
pintando de azul el cielo
y con algunos astros a lo lejos
sin ser aún contados.

Entonces me pongo seria
y le digo al Sol
que no sea malo…
-¡que me quedan cuatro,
que son cuatro tan solo!-
que ya le contaré también a él
cuando pueda en otro rato.
Y si tengo suerte me hace caso
y asoma su cabezota por el horizonte
un poquito mas despacio.

Otras noches sin quererlo
soy una contadora en paro.
Las nubes, la niebla
y otras veces tus manos
me impiden con su manto
seguir mirando.

Pero…
como soy una contadora de estrellas
que no conoce el desaliento
me las imagino yo solita
brillando allá en lo alto.
Y las cuento de memoria,
con los ojos cerrados…
Polar, Casiopea, Sirio,
Andrómeda, Vega, Fugaz…
Fugaz?…. ¡Noo, Fugaz no es una estrella!.
Fugaces son las lagrimitas del cielo
que caen a la Tierra
sin llegar al suelo.

Y los planetas?
Claro! a los planetas también los veo.
Pero a esos…
los enumero en silencio
cuando estas durmiendo a mi lado.

Son nueve. A la luna no la cuento.
Marte, Urano,
Plutón, Mercurio…
Son tan pocos
que los acabo muy pronto.
Y así tengo toda la noche
para contar uno por uno
los miles de anillos turbios
del dedo gordo de Saturno.
Y…
¡Para qué seguir contando!

¡Si ahora comprendo
porqué tiritan estrellas
como candelas en lo alto!

¡Si ahora entiendo
porqué giran los planetas
en torno a un astro dorado!
¡Si ahora caigo
porqué te echan de menos
los besos que no nos damos!.

Soy una contadora de estrellas,
de galaxias y de planetas.
A veces también cuento
constelaciones, firmamentos…
y los satélites pequeños
que caen de tus ojos
cuando te digo “¡te quiero!”.

¡No seas chiquilla!
-recuerdo me decías-
¡No hagas tonterías
que vas a quedarte ciega
de tanto mirar arriba!

Pero yo contaba estrellas
al tiempo que te besaba
y con el alma te decía
que lo más tierno de mi vida
era sentirme un niña
al tiempo que me abrazabas.

Y cuando llegaba la madrugada,
y la luz del día encendía,
hacía del sueño un ovillo
y lo ponía junto a la almohada
para dormirme un ratito
con mis dos sueños queridos:
Tú, mi candela en el cielo.
Y Él, mi lucero del alba.

Pero llegará ese día,
que ponga fin a la vida,
y haga detener por siempre
los astros en el recuerdo.
Entonces te subiré a la grupa
del Sol en mi montura
y veremos alejarse el mundo
con rumbo al Amor eterno.

Y desde allá arriba,
desde un cometa pequeño,
contaré por fin a la Tierra
que…de tan cerca,
por no verla,
y por tenerte a ti en medio
es el único planeta,
amor mío,
que no cuento.


Te heché de menos esta noche…….

Por Lenina Gallart.

6 comentarios:

Fran Rodríguez dijo...

Oh! Qué cosa más bonita!!!!

Fran Rodríguez dijo...

Hola, Lenina.

Este poema me parece una genialidad incomparable, por ello me gustaría que fuera leído por otras personas que saben apreciar y disfrutar de un buen poema. ¿Me da usted permiso? Lo colgaría en un foro de poesía llamado Ababolia (para más señas: ababolia.com). No copiaría el poema, sino que dejaría un vínculo para que accedieran a tu blog y leyeran de él el fabuloso poema que escribiste. Es precioso, tía.

Fran Rodríguez dijo...

Hola, Lenina. Dicho y hecho. Ya he dejado el vínculo en el foro de literatura que te dije. Gracias por darme permiso para hacerlo. Sé que hay personas que van a disfrutar mucho con tu poema.

Me alegra que hayas pasado a ver mi espacio en youtube, aunque no sé cómo sabes que soy yo el de los vídeos. Jeje! De vez en cuando iré dejando cosas nuevas para ver y oír.

Respecto a como pienso, procuraré comentar sobre lo que vayas dejando en tu blog, y estaré encantado de vivir si tú haces lo mismo, (jeje) aunque sólo sea de vez en cuando, porque también me encanta que pienses cosas como las dichas en tus manuscritos.

Un saludo y un besazo, cisne!

Fran Rodríguez dijo...

"La luna nos buscó desde su almena"

Busco tu almena
de planta iluminada,
escaleras arriba
de aromas y escarcha.
Romper allí la espada,
trenzar delirios,
dormirme en tu ventana.
Busco desgranar tu misterio
y donarlo a la esperanza,
doblegar al mal
entonando tu serenata.
Busco tu almena
de plata iluminada,
y tu mirada en lo oculto
besar, y soltar amarras.


(el poema es mío, el título pertenece a un soneto de Antonio Gala)

David dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
El Brujo dijo...

Un dia me pare a pensar,si si a pensar todo lo esencial y bonito ,incluso maravilloso es dificil de cazar,como tu....pero me puse manos a la obra y me dije hay q intentarlo,por q no,asi q empeze con cosas sencillas,cogi mi caña de pescar y me dirigi a una cala perdida,solitaria pero a la vez llena de vida y de ilusion,plante mi silla prepare la caña y me puse a pescar,me habian dicho q por alli se pescaban las mejores olas,y lanze mi caña y me puse a pescar,al principio picaban poco pero poco a poco empeze a llenar mi cubo de olas,despues de unos dias habia dejado una cala llena de calma y paz,claro ya no quedaban olas,pero a aquel sitio le faltaba algo ya no tenia vida ni ilusion era triste,me fui de alli con una sensacion un poco rara .a la semana siguiente cogi un artilugio q yo mismo habia construido era un palo de bambu muy largo con una especie de red q no dejaba escapar las nubes asi q me subi a una montaña muy ala y me puse a cazar nubes ,las cazaba con todo tipo de formas y colores en menos de un dia deje el cielo despejado se aclaro todo era bonito pero al cielo le seguia faltando algo ,me fui a casa con un saco lleno de nubes,pero eso no calmo mi espirutu cazador me dispuse cazar recompensas mas fuertes asi q me puse manos a la obra con mi siguiente plan queria cazar estrellas pero no sabia como,habia ido hablar de una contadora de estrellas ,decian q las conocia todas y ella me podia alludar seguro asi q me puse a buscarla me informe de su paradero y di con ella en una isla magica claro donde si no desde alli se ven mejor las estrellas y se pueden contar mejor,era un ser no sabria describirlo creo q ninguna palabra conocida puede expresar en realidad lo q irradia es una mezcla de energia con ternura y a la vez deseo y firmeza..me pase con ella semanas contando estrellas hasta el punto q dejo de imteresarme la caza y la pesca y pase a interesarme por la complicidad y el amor y la verdad creci como persona era diferente asi q le propuse alludarme a vaciar el cubo de olas y el saco de nubes y accedio y asi pude compartir esa cala y esa montaña con ese ser supremo,hoy por hoy seguimos contando estrellas no creas pero solo hemos contado un pedacito de cielo pero si ella me lo pide contare hasta q no quede ninguna aunque me valla la vida en ello,todo mientras sea a su lado,pero en el fondo de mi ser tengo una sensacio extraña ,sere un cazador caado? O me habre dejado cazar por la unica cazadora q podia hacerlo?